lunes, 8 de julio de 2013

Homenaje a Parmenio Medina en el Parque Central



12 años después de su deceso, el comunicador  sigue vivo en la memoria del pueblo costarricense  

Con música, baile, poesía y grabaciones de La Patada se conmemoró al periodista y productor Parmenio Medina, comunicador que fuera asesinado 12 años atrás por un grupo de sicarios y aún hoy es recordado por la calidad de su trabajo investigativo y la valentía de sus palabras que dijera durante más de 28 años en su popular programa. 

La actividad se efectuó desde las diez de la mañana en el Parque Central de San José el pasado domingo 7 de julio, adonde se reunió gente de todas las edades para evocar a Parmenio  y hacer un llamado a las autoridades y prensa nacionales para no olvidar el terrible hecho que dio fin a su vida.

El acto comenzó con las palabras de José Bolaños, miembro del grupo organizador: Amigos de Parmenio. En su discurso, Bolaños habló del legado del comunicador y la importancia del periodismo investigativo el sistema democrático.

Después de ello, se continuó con la presentación del documental que Medina hiciera años atrás sobre la dictadura de los Somoza en Nicaragua y la Revolución Sandinista. Acto seguido, la actriz y locutora  Teresa Borges presentó junto con el presentador Gustavo Rojas un resumen de las programa diez última semanas del programa radial.

Mientras esto sucedía, los presentes clamaban por la libertad de expresión y se exigían justicia por lo que muchos de los asistentes llamaron “la impunidad” de un caso que, según dicen “aún no se ha resuelto”; por más que el caso haya sido cerrado en el 2007 y se haya declarado culpable al empresario Omar Chávez (dueño de radio María de Guadalupe) como autor intelectual del asesinato.

“Esta actividad es para recordar a Parmenio pero no solo para recordarlo, es para hacer un llamado al pueblo costarricense para que no se deje explotar por unos cuantos que solo lo utilizan y roban”, dijo Carlos Moreno, asistente y organizador de la actividad. 

El homenaje siguió con el rock progresivo de Anedania, banda que puso a bailar al público asistente e incluso invitó a un grupo de niños a que se sumaran al quiosco donde tocaban.

Llegó el turno de la poesía por parte de Theydil Arias, Manuel Castro y José Potensonni, así como la trova de Sebastian Salazar y Jhonnathan González para cerrar con la bandas de punk-rock Los Rejuntados.






Todas estas intervenciones invocando el nombre de Parmenio. Fue así como, sin importar los años que han pasado muchos siguen llevando en el corazón a Parmenio Medina y clamando por periodismo que sea “Escuadrón Antichorizo”

martes, 28 de mayo de 2013

Noches de tango en la Milonga Dominguera


William Aguilar T.

Para todos los que disfrutan de bailar un buen tango o simplemente buscan una actividad diferente la noche de un domingo, no tienen mejor opción que arrimarse a la Milonga Dominguera, la oportunidad perfecta para disfrutar de clásicos suramericanos acompañados de un buen vino y con gente dispuesta a bailar toda la noche.

La actividad se da cada segundo y cuarto domingos de mes en el Café Cambalache, en San Pedro de Montes de Oca, un lugar donde conviven la comida orgánica internacional, el diseño y la buena música.

El ambiente, una mezcla de tendencias y culturas que más que interactuar, conviven en un mismo punto. Comenzando por su dueña, Christina Aravena Berger, chileno-alemana de padre argentino, el lugar muestra en todo su espacio un refugio multicultural que halla en la milonga, el tango y el “vals criollo suramericano” un punto de encuentro.


La Milonga Dominguera lleva realizándose desde hace ya tres años en que se ha generado todo un grupo de fieles que tienen marcadas las fechas milongueras dentro de sus prioridades. Noches en que pueden disfrutar desde los clásicos de Francisco Canaro, Carlos Lisardi y Lucio Dinarde; hasta variaciones modernas como Bajo Fondo, Putumayo y Gotan Project. 

El baile comienza a las 5:00 pm y se extiende hasta pasadas las 10 de la noche. En él, sin importar si se es un bailarín experto o un completo novato, cualquiera que llegue tiene la pista abierta, esto sumado a la cordialidad de los asistentes, siempre dispuestos a dejarse llevar por el tango en los brazos de los nuevos allegados.

Cordialidad es justamente la palabra y así lo cuenta Oscar Retana, quien lleva seis años en el apasionante mundo del tango y dos de visitar la Milonga Dominguera. “Aquí nadie se pone de acuerdo para venir, todos venimos solos porque ya sabemos que nos encontraremos a la gente de siempre y hallaremos con quien bailar”.

Marcela Solano opina de forma similar, esta joven con tres años de seguir las milongas por distintos lugares del país nos dice: “El tango es para gente no empareja, más bien es raro ver parejas bailándolo, pero cuando una pareja lo hace, verdaderamente se les nota”.

Aunque por supuesto hay parejas que se han sumado a este estilo de vida, como la de Brenda Herrera y Guillermo Hernández, un matrimonio que con 27 años de casados dicen que han encontrado en las milongas una forma de salir de la rutina y revitalizar su relación.

A la cita se suma gente de todo lado, así como de todas las edades, en esta oportunidad se dejó ver bailarines de Argentina, España, Alemania, Estados Unidos e, incluso un visitante de la India, por supuesto con una mayoría costarricense.

Justamente el visitante hindi, sin si quiera hablar español cuenta que se suma a la actividad motivado por la pasión tanguera: “La gente aquí es muy agradable y esta clase de oportunidades dan la posibilidad de conocer a la gente”. Este es precisamente uno de los alicientes que trae consigo esta experiencia.

Disfrutar del baile, conocer gente, participar de una práctica nueva o incluso sentarse a comer y observar a los más duchos. “Es la primera vez que vengo, me trajo una amiga, pero la verdad que es un placer solo ver a la gente moverse, ver los pasos, las miradas, incluso los zapatos”, cuenta Michelle Cartín quien posiblemente sea una nueva aficionada de las milongas.  



DÓNDE : Café Cambalache, De la antigua Subaru, 200 sur y 75 este, San Pedro de Montes de Oca

CUÁNDO: Cada segundo y cuarto domingos del mes, de la 5:00 pm en adelante

CONTACTO: cambalachecostarica@jime.com y en facebook/ Café Cambalache

lunes, 2 de abril de 2012

"Esta alianza es solo un juego electorero"

En medio de las montañas de Los Ángeles Norte de San Ramón de Alajuela, justo donde a él le gusta estar; ataviado con su jeans, sus botas y su chonete; y disfrutando de fresco aire, usual en la zona. Así, sin etiqueta ni aspavientos, se logra encontrar, como de costumbre, a don Jorge Carazo Zeledón, hijo menor del expresidente Rodrigo Carazo.
El pasado domingo se encontraba en actividades de una las pasiones heredadas de sus padres, inaugurando el Centro de Estudios y Reflexión de la comunidad humanista. Centro que su familia contribuyo a construir.
Con todo y lo ocupado que se encontraba, y, acompañado por parte de su familia, concedió unas palabras para este blog.
Su trato, amable, su andar, pausado y su verbo, ardiente, en cuanto se le toca un tema que lo apasiona.
¿Qué opina de esta nueva alianza que propone Acción Ciudadana?
Lo que están haciendo es viendo a ver como sacan provecho de un río revuelto, solo por cuestiones electorales. Pero no siempre funciona como los de la cúpula pretenden. Podría salirles el tiro por la culata.
¿Qué clase de consecuencias podría tener?
Podría ocurrir todo lo contrario. Pues piensan que es sumar el 20 % del electorado de tal partido, el 25 %  de otro y el 10 % de un tercero, y con eso ya tienen el 55 %. Pero eso no funciona así, y por el contrario podrían perder adeptos.
¿Cuál es la principal falla de esta posible “coalición”?
Es  claro que no hay unión de base, por un lado están los libertarios, claramente de derecha y por el otro el Frente Amplio, diametralmente opuestos. En   el   medio,  el  PAC, que pretende
unirlos para quitar el poder al oficialismo; pero sin ninguna clase de objetivos comunes. Piden además eliminar a los líderes históricos departidos fuertes. No tiene sentido.
¿Cómo ve, entonces, el futuro de la alianza?
Esto no tiene ni pies ni cabeza, piensan que pueden juntar al pueblo como a una especie de manada, y que éste los va a seguir. No creo que tengan ninguna posibilidad. Esto esta movido más por intereses personales. Es un juego electorero. La ideología ha pasado a un segundo plano.
¿Qué sería lo óptimo para Costa Rica en este contexto histórico?
Que los líderes se desprendan ya de sus intereses personales. Que visualicen un objetivo para el país. No seguir entregando el país a punta de prebendas.
Que empiecen a delegar responsabilidades en las generaciones que les suceden, para que así se refresque la política nacional, que está cansada de ver siempre lo mismo. Que no se eternice esta ausencia de verdaderos líderes. Esto lo digo yo que estoy alejado de la política, que siempre he estado aquí, en el campo. No hablo en nombre de mi familia. Hablo como un hombre de pueblo que siente como el pueblo.



sábado, 28 de enero de 2012

El felíz regreso de la bestia

Faltaba poco para que dieran la 11 de la mañana en un soleado sábado 24 de diciembre y doña Kathya Ledesma, vecina de la urbanización La Unión, en San Juan de Tres Ríos, se encontraba preparando el almuerzo, mientras sus tres hijos jugaban en sus habitaciones.
Todo parecía trascurrir de manera normal, hasta que un inusual estruendo la alertó. Era el furibundo rugido de una gigantesca bestia metálica que se acercaba con bufidos salvajes y restallar de herrajes incrustados a la tierra.
Conmocionada, al igual que muchos de sus vecinos, la señora Ledesma salió de su vivienda con la intención de averiguar que es lo que sucedía.
No poca fue su sorpresa al advertir que el monstruo que se aproximaba era una azulada armadura de acero que no transitaba por esos rumbos hacía ya 15 años. La bestia no era otra que la locomotora 87.
Aquel acorazado gigante, con su son de traqueteos rítmicos y sus silbidos de alerta, por fin le devolvía la vida a las añejas ferrovías y le quitaba el silencio a los suburbios y cafetales.
A su paso, gritos de saludo y oleaje de brazos levantados. Doña kathya se sumó a la bienvenida, no sin antes llamar a sus hijos con los que fue a saludar al visitante, un completo extraño para los niños.
“Es muy lindo volver a ver el tren por acá, hasta emocionante; para los niños sobre todo,  que  nunca  antes  lo  habían  visto.” Nos relata kathya con la menor de sus   hijos en brazos.
Don Luis Arguedas, con cámara en mano, tampoco dejó pasar la oportunidad de capturar las imágenes del viajero y nos cuenta “Es algo que estamos esperando desde hace mucho, viajar en tren es un verdadero placer y es una forma de des-saturar las vías nacionales.”
Así de emocionados, cantidad de habitantes de las barriadas cercanas se acercaron a  observar el paso del ferrocarril, siempre expectantes de saber cuando sería usual el trayecto del ferrocarril, y podrían por fin utilizarlo.
Por el momento, autoridades del Instituto Costarricense de Ferrocarriles (INCOFER) apoyadas por cuadrillas de las municipalidades de La Unión y Cartago se mantienen limpiando las inmediaciones de las vías y afinando los últimos detalles.
Según Miguel Carabaguíaz,  presidente de INCOFER, se estima que el tren pueda dar el servicio entre San José y Cartago entre septiembre y noviembre próximos.

jueves, 1 de diciembre de 2011

Creación de museo en el cantón de La Unión
Al rescate de la Historia
Casa de adobe se convertirá en museo en Tres Ríos
ü     Costo de restauración del inmueble asciende a $ 250 000

William Aguilar T.

  Cual si fuera una especie de tesoro enterrado, se rescata, casi de las entrañas de la tierra, una construcción de finales del siglo XIX en el centro de La Unión de Cartago.
  La Casona del Bosque, nombre con el que es conocida la famosa vivienda, será restaurada  después de años de abandono, gracias al Movimiento Cívico de la comunidad, autoridades municipales y colaboración de la empresa privada.
  El edificio, de estilo colonial, fue construido entre 1860 y 1880, según se estima por el tipo de arquitectura y materiales utilizados. Fue, asimismo, declarado parte del patrimonio histórico-arquitectónico nacional en el año 2001
Renacimiento
  La añeja construcción de bahareque (barro, paja y caña) y coronada con tejas de arcilla se desmoronaba en el trágico avanzar de las arenas del tiempo, como polvo que vuelve al polvo.
  Sin embargo, estas paredes de barro reviven con el nuevo sueño de erguirse en pos de la cultura, gracias a la colaboración de una importante cadena de supermercados, la que aportó $ 250 000 y donará el inmueble una vez se complete la restauración.  
  Según indica Jorge Coto, Director de la Oficina de Comunicación municipal, la administración del inmueble quedará en manos del municipio en cuanto sea donado por la empresa, para el disfrute de la comunidad.
  Rescatar la historia, fortalecimiento de la identidad comunal y espacio para la expresión de sus pobladores son parte de planes para el nuevo centro de cultura. Esto, después del largo recorrido de un edificio cargado de anécdotas.
  Y es que, según nos cuenta Luis Aguilar (historiador del cantón) la vieja casona ha servido para distintos fines durante su vida, casa domiciliar, salón de baile y hasta centro educativo en un par de oportunidades, la primera de ellas en 1910 tras el terremoto de Cartago, el cual dejó inhabitable la escuela de la comunidad.
  “La Escuela Tres Ríos queda destrozada después del terremoto, lo curioso es que, justamente gracias a este hecho se incrementa la población del cantón, por la llegada de nuevos habitantes provenientes de   Cartago, que dejan sus viviendas atemorizados por el sismo.” Relata  el historiador.
  Con tanto cariño como el señor Aguilar, recuerdan muchos de los pobladores sus experiencias en La Casona. Ahí mismo estuvo el Salón Rustico “El bosque”, pista de baile en la que se dieran cientos de lunadas entre los gravilias y cipreses que la cercaban.
Identidad
  “Es parte de nuestra historia” asevera el periodista e historiador local, Leonardo Jiménez,  “… y debemos de tomarla como tal. Con la futura creación del museo será posible asir la historia con nuestras manos, por medio de los artículos que fueron parte de ella. Esto hará que la los habitantes del cantón se acerquen  a lo importante de nuestra historia” comentó Jiménez.
  Por su parte, Pedro Soto, Director de cultura de la Municipalidad de La Unión nos dice: “Este espacio nos va a permitir, especialmente a quienes han venido de afuera, conocer y adoptar la historia del cantón”.
 “Dentro de las expectativas del proyecto se planea que las galerías del museo sean destinadas a rememorar diversos capítulos de la historia de La Unión” continua Soto, “con exposiciones de la galería del deporte, historia del café de la región, galerías de fotografías históricas, así como exposiciones rutilantes de los artistas residentes en la comunidad y un salón permanente con arte precolombino.”
  “En la zona se ha dado hallazgos de múltiples objetos de la cultura indígena precolombina” relata, Gian Carlo Oconitrillo,  antropólogo de la comunidad, especializado en la creación de museos, quien ha sido parte de los precursores de la iniciativa. “Los objetos se datan alrededor del año 1200, gracias a la comparación con otros hallazgos en la vertiente caribe y el carbono 14” continua el especialista.
  Estos y otros temas se vislumbran incluidos a corto plazo en el próximo museo, que se planea se convierta en el eje de una ruta de cultura que incluirá la estación de ferrocarril de Tres Ríos, el Parque del Árbol Centenario, el museo y la Casa de La Cultura del cantón, unidos por un posible boulevard que desea construirse en un futuro, según las autoridades municipales.
  El objetivo, un “museo sin paredes” que sea inseparable del paisaje pilarico y lo cotidiano de sus pobladores.
  Ahora, estas paredes que sirvieran de testigos mudos voces elementales de aprendizaje, de juergas y coqueteos; rejuvenecen para seguir albergando y construyendo la historia.

sábado, 12 de noviembre de 2011

Aclaración

Después de leer mi artículo reciente, un buen amigo, me hizo una serie de comentarios que me pusieron a reflexionar. He querido entonces, especificar uno de los puntos centrales de nuestra conversación.
Mi amigo atinó a decir que el artículo en cuestión le parecía un tanto elitista con respecto a la posición que tomaba éste en el sentido de la que llamé: La Responsabilidad Periodística.
Para justificarme, adjuntaré el cuento Ante la ley de Kafka.      

ANTE LA LEY

Franz Kafka

                 Ante la Ley hay un guardián. Hasta ese guardián llega un campesino y le ruega que le permita entrar a la Ley. Pero el guardián responde que en ese momento no le puede franquear el acceso. El hombre reflexiona y luego pregunta si es que podrá entrar más tarde.
—Es posible —dice el guardián—, pero ahora, no.
Las puertas de la Ley están abiertas, como siempre, y el guardián se ha hecho a un lado, de modo que el hombre se inclina para atisbar el interior. Cuando el guardián lo advierte, ríe y dice:
—Si tanto te atrae, intenta entrar a pesar de mi prohibición. Pero recuerda esto: yo soy poderoso. Y yo soy sólo el último de los guardianes. De sala en sala irás encontrando guardianes cada vez más poderosos. Ni siquiera yo puedo soportar la sola vista del tercero.
El campesino no había previsto semejantes dificultades. Después de todo, la Ley debería ser accesible a todos y en todo momento, piensa. Pero cuando mira con más detenimiento al guardián, con su largo abrigo de pieles, su gran nariz puntiaguda, la larga y negra barba de tártaro, se decide a esperar hasta que él le conceda el permiso para entrar. El guardián le da un banquillo y le permite sentarse al lado de la puerta. Allí permanece el hombre días y años. Muchas veces intenta entrar e importuna al guardián con sus ruegos. El guardián le formula, con frecuencia, pequeños interrogatorios. Le pregunta acerca de su terruño y de muchas otras cosas; pero son preguntas indiferentes, como las de los grandes señores, y al final le repite siempre que aún no lo puede dejar entrar. El hombre, que estaba bien provisto para el viaje, invierte todo —hasta lo más valioso— en sobornar al guardián. Este acepta todo, pero siempre repite lo mismo:
—Lo acepto para que no creas que has omitido algún esfuerzo.
Durante todos esos años, el hombre observa ininterrumpidamente al guardián. Olvida a todos los demás guardianes y aquél le parece ser el único obstáculo que se opone a su acceso a la Ley. Durante los primeros años maldice su suerte en voz alta, sin reparar en nada; cuando envejece, ya sólo murmura como para sí. Se vuelve pueril, y como en esos años que ha consagrado al estudio del guardián ha llegado a conocer hasta las pulgas de su cuello de pieles, también suplica a las pulgas que lo ayuden a persuadir al guardián. Finalmente su vista se debilita y ya no sabe si en la realidad está oscureciendo a su alrededor o si lo engañan los ojos. Pero en aquellas penumbras descubre un resplandor inextinguible que emerge de las puertas de la Ley. Ya no le resta mucha vida. Antes de morir resume todas las experiencias de aquellos años en una pregunta, que nunca había formulado al guardián. Le hace una seña para que se aproxime, pues su cuerpo rígido ya no le permite incorporarse.
El guardián se ve obligado a inclinarse mucho, porque las diferencias de estatura se han acentuado señaladamente con el tiempo, en desmedro del campesino.
—¿Qué quieres saber ahora? –pregunta el guardián—. Eres insaciable.
—Todos buscan la Ley –dice el hombre—. ¿Y cómo es que en todos los años que llevo aquí, nadie más que yo ha solicitado permiso para llegar a ella?
El guardián comprende que el hombre está a punto de expirar y le grita, para que sus oídos debilitados perciban las palabras.
—Nadie más podía entrar por aquí, porque esta entrada estaba destinada a ti solamente. Ahora cerraré.

El cuento es claro, al señalar por sí mismo, que el guardián es quién tiene una responsabilidad con el campesino y no al contrario, pues el primero se encuentra al servicio del segundo, como el mismo Kafka se encargó de aclarar en su novela El Proceso.
Comparto con muchos de mis amigos y lectores, el sentido de crecimiento personal individualista y sé, que la formación intelectual y de opinión es una cuestión totalmente personal.
Coincido asimismo, en que es responsabilidad del lector, todo cuanto lee o consume; empero, es mi deber expresar mi sentir respecto a lo escrito, pues es ésta mi posición.
Considero y sigo  defendiendo, que toda persona posibilitada para publicar sus opiniones y conocimientos en los medios de comunicación está al servicio del lector, y por lo tanto, se debe a éste.

la responsabilidad al escribir

La libertad es del hombre el mayor de los derechos, así también como el mayor deber. Es una responsabilidad imponderable, previa  a su consecución y después de obtenida la misma libertad. Es menester entenderse así para su práctica efectiva.
Debe de defenderse su conservación, pues su existencia es inherente a su resguardo. Requiere más trabajo aun el mantenerla que su misma obtención.
Mas aun ¿Qué es de una lozanía en solitario? Después de todo ¿Qué es de mi libertad? Si no la trabajo día con día. Si excluyo de ella a mis próximos.
Bien decía Mijail Bakunin: “Mi libertad se complementa con la  de los demás”. Es entonces obligatorio, para todo libre pensador, libertar los pensamientos de sus semejantes, partir del concepto abstracto de pensamiento y de ahí bregar para la materialización de la libertad común.
Ejercer la libertad es simplemente imposible sin una concepción de ella como una virtud colectiva, por lo que, aquel que tenga en su poder el uso de la libertad, en cada una de sus acepciones, lleva consigo la obligación de trasmitirla a los demás. 
El que escribe
La escritura es la forma más sencilla y arcaica de materialización  de una idea. Si esta idea es libre, si parte de una creación, es, en sí misma nueva; tiene sobre sí, el deber y la responsabilidad  de expresarse, para así tener la mínima forma de trascendencia.
Sin embargo, una idea, concepto o concepción novedosos, no deben de conformarse con quedar plasmadas en lo escrito. Que no mueran de esta forma conformista.
Que lo que se escriba sirva de motor de cambio, de acción o de más creación; al menos, de duda y discusión. “Que valga la pena” exclamaba Joaquín García Monge.
Escribir por antojo, obligación laboral o vanagloria ¡Vaya viral defecto!
Mucho de lo que se lee en nuestros diarios no pasa de ser una agrupación datos más-o-menos narrativa, con poco o ningún valor propositivo. Es incluso difícil distinguir muchas veces la motivación inicial de quién escribe.
Penoso es leer algunos de los artículos que circulan en los medios nacionales, garabateados, parece ser, no más que por llenar las páginas con una masa informe y grisácea de  letras sin ninguna conexión entre sí, que bien valdrían de perorata electoral.
La oportunidad de trasmitir lo que se conoce o se piensa es un beneficio reservado para una minoría, que la mayor de las veces, ignora su suerte y responsabilidad; otras, dolorosamente,  lo hacen por intereses propios o de cercanos.
Los medios son escasos y pocos quiénes tienen la posibilidad de expresarse en ellos. Es hora de emplearlos en provecho de la mayoría, no de su dominio.
Para el lector
Debe de entenderse por fin, que la principal obligación del redactor de medios es con sus lectores, a quiénes les debe no solo claridad y calidad, sino desinterés total y procura por el provecho del mismo lector.
El lector es inteligente y bien sabe lo que compra. El público busca que se le brinde, primeramente, información, la cual debe de venir acompañada de antecedentes y un seguimiento. Para que sea objetiva debe de haber en ella más de una versión.
Más estimable para el noble oficio periodístico, es el apego riguroso a la objetividad desinteresada que el mayor virtuosismo literario. Llenemos nuestros escritos de misticismo y amor por el oficio y no de  florituras estilísticas de poco provecho.
Proudhon, a quien acote en otra oportunidad, sentencia: “¡Fidelidad a la verdad, no al comercio! Tal será, mal que nos plazca, la virtud del periodista.”  
Lo que se escribe y los medios que benefician su difusión deben de ser, ante todo, instrumentos de la verdad, la justicia y el progreso, del progreso hacia adelante, no hacia arriba, como muchos han confundido.